sábado, 23 de febrero de 2013
¿Dónde se encuentra la temperatura más fría del Universo? No se encuentra en el Espacio mismo, es decir, la temperatura del 0°K no es la más baja del Universo, sino que aún hay una temperatura más baja que la lograda recientemente por los laboratorios alemanes logrando a través de una retícula láser inmovilizando átomos para luego usar su movimiento atómico y bajar aún más la temperatura de la sustancia. No, esta temperatura aún más absoluta se encuentra en el interior de un agujero negro. Si bien la materia cayendo sin descanso puede generar una fuente muy poderosa de rayos x, al tiempo que la reacción de la materia al caer creará una zona de radiación térmica alrededor del agujero negro; sin embargo, la materia cruzando el horizonte de sucesos no podrá escapar de la fuerza de atracción del objeto masivo. Ni siquiera la luz puede hacerlo, por lo cual el objeto es oscuro, pero la fuente de rayos x alrededor del objeto es una de las manifestaciones que permiten reconocer la presencia del objeto. Por simple lógica se puede definir que un agujero negro es una máquina termodinámica perfecta, ya que toda la materia que atrae la desaparece del universo, pero se esperaría que la reacción térmica fuera igualmente opuesta a la cantidad de materia absorbida debido a que se trata de un esfuerzo, de un trabajo mecánico. No obstante, debido a que la singularidad en el objeto ocasiona que el tiempo se combe, la hará también la energía calorífera. El tiempo al cruzar la singularidad se comba y deja de avanzar sobre el plano de las x para torcer hacia el plano de las y, es decir, el tiempo avanza hacia el centro del objeto masivo, un tiempo sincrónico, que corta sobre un plano de las y para volverse infinito. La misma ecuación ocurre con la temperatura, deja de avanzar sobre el plano de las x (generando calor) para combarse y avanzar sobre el plano de las y, volviéndose infinito hacia el centro del agujero negro. Para un observador fuera del agujero negro, de acuerdo a la Teoría relativista, la temperatura de trabajo de una nave tripulada por un viajero estelar que cae al centro del agujero negro sería idéntica a la temperatura alcanzada por la nave especial al alcanzar la velocidad de la luz yendo en caída hacia el agujero negro. Pero para el viajero la temperatura alcanzada por la nave debido a la fricción causada por los movimientos atómicos y moleculares de la estructura de la nave llegaría a un punto máximo de no retorno, ocasionando que la estructura molecular se transforme en plasma al llegar a la zona de la singularidad. Una vez pasado el horizonte de sucesos el plasma subatómico de la nave alcanzará un estado de excitación indeterminado, ya que cada una de las partículas plasmáticas será atraída por el centro del agujero negro, combándose hacia el interior del mismo, viajando a través de las y. Al no existir excitación molecular ya que todas las partículas son atraídas hacia el centro del objeto masivo a la misma velocidad la temperatura desciende drásticamente, provocando la región más fría conocida en el universo. Ninguna molécula chocará con otra, ya que todas viajan a la misma velocidad atraídas por el cuerpo masivo. La luz no puede escapar de la atracción del objeto masivo, tampoco lo hará la energía calorífera que se genere en el centro del objeto o en la zona del horizonte de eventos. Allí, en el centro del agujero negro la temperatura si desciende a menos infinitivo grados. Las temperaturas y radios de las estrellas. La temperatura de las estrellas puede obtenerse suponiendo que emiten radiación como un cuerpo negro de manera similar que nuestro Sol. La luminosidad L de la estrella vale: L = 4 \π R^2 \σ T^4 \ donde σ es la constante de Stefan-Boltzmann , R es el radio estelar y T es la temperatura de la estrella. Para calcular el diámetro aproximado de un agujero negro, en primer lugar, se debe poner atención en la masa original de la estrella en colapso. Si la estrella no llega a los límites estándares para colapsar en un agujero negro, entonces sólo una enana blanca o una estrella de neutrones. La fórmula es: 4GM/c^2 donde G es la constante gravitacional (6,673×10−11), M es la masa de la estrella original, y c es la velocidad de la luz. Para que una estrella masiva alcance un estado de agujero negro en un futuro lejano, debe tener una masa de, al menos, tres veces la masa del sol. Por lo tanto, se multiplica la temperatura interna del sol 15,000,.000 °K por la ecuación para determinar aproximadamente la temperatura exterior del agujero negro. Si la nave se encuentra con la singularidad y se desplomara hasta el volumen cero y densidad infinita, su temperatura sería infinita, puesto que no hay movimiento posible de ninguna partícula atómica, todas caen con la misma velocidad hacia el centro del agujero negro. Si el agujero negro permitiera que la temperatura escapara del mismo, sea en la forma hipotética que se quiera representar, la temperatura de la superficie y del centro del mismo crearían una caldera, cada vez más ardiente, que terminaría por freír al mismo cuerpo masivo, detonándolo al no existir suficiente materia que pueda contener la presión interior del mismo, ya que no se trata de una estrella, donde si se presentan escapes de columnas de gases y otros eventos, simplemente del agujero nada puede escapar, mucho menos las partículas excitadas que en realidad caen de manera infinita hacia el centro del cuerpo negro.
¿Dónde se encuentra la temperatura más fría del Universo?
No se encuentra en en el Espacio mismo, es decir, la temperatura del 0°K no es la más baja del Universo, sino que aún hay una temperatura más baja que la lograda recientemente por los laboratorios alemanes logrando a través de una retícula láser inmovilizar átomos para luego usar su movimiento atómico y bajar aún más la temperatura de la sustancia.
No, esta temperatura aún más abosulta se encuentra en el interior de un agujero negro. Si bien la materia cayendo sin descanso puede generar una fuente muy poderosa de rayos x, al tiempo que la reacción de la materia al caer creará una zona de radiación térmica alrededor del agujero negro; sin embargo, la materia cruzando el horizonte de sucesos no podrá escapar de la fuerza de atracción del objeto masivo. Ni siquiera la luz puede hacerlo, por lo cual el objeto es oscuro, pero la fuente de rayos x alrededor del objeto es una de las manifestaciones que permiten reconocer la presencia del objeto. Por simple lógica se puede definir que un agujero negro es una máquina termodinámica perfecta, ya que toda la materia que atrea la desaparece del universo, pero se espararía que la reacción térmica fuera igualmente opuesta a la cantidad de materia absorbida debido a que se trata de un esfuerzo, de un trabajo mecánico. No obstante, debido a que la singularidad en el objeto ocasiona que el tiempo se combe, la hará también la energía calorífera. El tiempo al cruzar la singularidad se comba y deja de avanzar sobre el plano de las x para torcer hacia el plano de las y, es decir, el tiempo avanza hacia el centro del objeto masivo, un tiempo sincrónico, que corta sobre un plano de las y para volverse infinito. La misma ecuación ocurre con la temperatura, deja de avanzar sobre el plano de las x (generando calor) para combarse y avanzar sobre el plano de las y, volviéndose infinito hacia el centro del agujero negro. Para un observador fuera del agujero negro, de acuerdo a la Teoría relativista, la temperatura de trabajo de una nave tripulada por un viajero estelar que cae al centro del agujero negro sería idéntica a la temperatura alcanzada por la nave especial al alcanzar la velocidad de la luz yendo en caída hacia el agujero negro. Pero para el viajero la temperatura alcanzada por la nave debido a la fricción causada por los movimientos atómicos y moleculares de la estructura de la nave llegaría a un punto máximo de no retorno, ocasionando que la estructura molecular se transforme en plasma al llegar a la zona de la singularidad. Una vez pasado el horizonte de sucesos el plasma subatómico de la nave alcanzará un estado de excitación indeterminado, ya que cada una de las partículas plasmáticas será atraída por el centro del agujero negro, combándose hacia el interior del mismo, viajando a través de las y. Al no existir excitación molecular ya que todas las partículas son atraídas hacia el centro del objeto masivo a la misma velocidad la temperatura desciende drásticamente, provocando la región más fría conocida en el universo. Ninguna molécula chocará con otra, ya que todas viajan a la misma velocidad atraídas por el cuerpo masivo.
La luz no puede escapar de la atracción del objeto masivo, tampoco lo hará la energía calorífera que se genere en el centro del objeto o en la zona del horizonte de eventos.
Allí, en el centro del agujero negro la temperatura si desciende a un punto menos infinitivo de grados.
Las temperaturas y radios de las estrellas
La temperatura de las estrellas puede obtenerse suponiendo que emiten radiación como un cuerpo negro de manera similar que nuestro Sol. La luminosidad L de la estrella vale:
L = 4 \π R^2 \σ T^4 \
donde σ es la constante de Stefan-Boltzmann , R es el radio estelar y T es la temperatura de la estrella.
Para calcular el diámetro aproximado de un agujero negro, en primer lugar, se debe poner atención en que la masa original de la estrella en colapso se debe tener en cuenta. Si la estrella no llega a los límites estándares para colapsar en un agujero negro, entonces sólo una enana blanca o una estrella de neutrones. La fórmula es:
4GM/c^2
donde G es la constante gravitacional (6,673×10−11), M es la masa de la estrella original, y c es la velocidad de la luz. Para que una estrella masiva alcance un estado de agujero negro en un futuro lejano, debe tener una masa de, al menos, tres veces la masa del sol Agujero negro estelar . Debido a que la masa del Sol es 1,99×1033 gramos, la masa de la estrella sería 5,97×1033 gramos. Sustituyendo en la ecuación, tenemos:
4GM/c^2= 4(6.673)(10^-8)(5.97)(10^33)/(9(10^20))= 17.7 km
donde la expresión de 9×1020 representa el cuadrado de c, medido en centímetros por segundo. Esta solución, sin embargo, es sólo el diámetro del agujero negro. La apertura navegable es considerablemente menor, sólo 180 metros. La masa de la estrella original en comparación con la del Sol es proporcional a la apertura navegable por un factor de 60 metros. Por lo tanto, si el Sol se convirtiera en un agujero negro en el futuro distante, habría una apertura navegable de 60 metros. Así, incluso en estrellas muy masivas, la apertura navegable es muy chica en comparación con el diámetro del agujero negro. Si la nave fuese más grande que la abertura navegable, es inevitable que se encontrara con la singularidad y se desplomara hasta el volumen cero y densidad infinita.
Por lo tanto, también la temperatura del objeto masivo se ha vuelto infinita, puesto que no hay movimiento posible de ninguna partícula atómica, todas caen con la misma velocidad hacia el centro del agujero negro. Para sortear el viaje dentro del mismo primero se tiene que viajar en el borde del agujero masivo, es decir, evitando caer al centro pero al mismo tiempo alcanzando un estado de materia infinito idéntico al esfuerzo alcanzado por la energía usada para escapar del objeto. Si el agujero negro permitiera que la temperatura escapara del mismo, sea en la forma hipotética que se quiera representar, la temperatura de la superficie y del centro del mismo crearían una caldera, cada vez más ardiente, que terminaría por freír al mismo cuerpo masivo, detonándolo al no existir suficiente materia que pueda contener la presión interior del mismo, ya que no se trata de una estrella, donde si se presentan escapes de columnas de gases y otros eventos, simplemente del agujero nada puede escapar, mucho menos las partículas excitadas que en realidad caen de manera infinita hacia el centro del cuerpo negro.
por Juan Enrique García Ramírez
MA in Linguistics, Western Michigan University
Bachelor in Engineering in Renewable Energies
Ecología 274 Tecnológico
Querétaro, Qro. México
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